Llamas a mi puerta cada día
pero la profunda melancolía
de mi alma me impide la alegría,
el encuentro esperado, deseado...
Son cosas de la mente
La incertidumbre me invade
El día amanece claro
resplandece la vida
mi alma encuentra la luz,
pero ¿será éste el gran día?
viernes, 6 de noviembre de 2009
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